N° 2  Enero 2010  
Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú
Nº2008 - 08311
INDICE
EDITORIAL
ARTÍCULOS
Uso y confiabilidad de la Identificación por medio de la superposición de imágenes cráneo-foto en la identificación de personas en la investigación criminal. Experiencia con casos desarrollados en el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Lima- Perú, Paraguay y Uruguay 2004-2009.
Mg. Danny Humpire Molina, Dr. PhD. Horacio Solla Oliveira, Dr. Juan Zarate Rodríguez, Dra. Martha Salinas Zavala
Mi palabra en memoria de VICTOR MODESTO VILLAVICENCIO
Luis E. ROY FREYRE
Lesiones ocasionados por (PAF) en restos óseos
Danny Jesús Humpire Molina
Argumentación y Sentencia Judicial
Miguel Toyohama
Guía básica para personas detenidas en dependencias policiales
Silvia Avila
Preguntas que deben ser consideradas al interrogar un testigo
Alexis Fierro
Versión Imprimible
Sugerencias
Telf: 92776638 – 3307197
E-mail: contacto@peruipb.org
  EDICIONES
   Eunomia, Nº 1, Junio 2007
   Eunomia, Nº 2, Enero 2010
Mi palabra en memoria de VICTOR MODESTO VILLAVICENCIO
LUIS E. ROY FREYRE
Doctor en Derecho Público
Profesor de Derecho Penal y Emérito de la UNMSM


Cuando fui estudiante sanmarquino del primer año de la Facultad de Letras (Estudios Generales), allá por el año l95l, conocí de vista al Doctor Víctor Modesto Villavicencio, luciendo su elegante sombrero hongo en circunstancias que se realizaba en la ciudad de Lima un Congreso Internacional de Juristas convocado por la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Marcos para rendir homenaje a la Universidad Decana de América con motivo de celebrarse el Cuarto Centenario de su fundación. Era el mes de diciembre y el ya renombrado penalista jaujino, quien por entonces contaba con 5l años de edad, presentó al citado Congreso una interesante ponencia sobre:”LAS NUEVAS TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN CRIMINAL Y LOS DERECHOS DE LA PERSONA HUMANA”, documentado estudio que concluía descartando el uso del hipnotismo, pero que con alguna audacia proponía la prueba del narcoanálisis en las actuaciones forenses de carácter procesal para el caso que el imputado la pida como medio de acreditar su inocencia, sin dejar de advertir que en su opinión sólo cabía otorgarle un valor relativo a las declaraciones de los sujetos del narcoanálisis, a menos que por otros medios sean debidamente ratificados(1).

De la notable experiencia como penalista del doctor Víctor Modesto Villavicencio tenía cierta información desde mi época de estudiante en la secundaria del Colegio Nacional “José Pardo”de la provincia de Chincha, mi tierra natal. Ocurrió en el año 1947, creo que en una zona comprendida en lo que es hoy el distrito de Breña, nada menos un séptuplo homicidio perpetrado por un tal Mamoru Shimitzu en agravio de sus familiares mas cercanos, empleando para el efecto un largo y pedazo de mazo. El proceso penal, como era de esperarse, despertó un gran interesen la opinión pública de todo el país, por lo que el diario “EL COMERCIO “ decidió publicar detalladamente las incidencias sobre todo el juicio oral, dando a conocer los interrogatorios y los alegatos formulados por la defensa del múltiple homicidio patrocinado por el Doctor Víctor Modesto Villavicencio. Recuerdo que, por entonces, al salir del colegio al medio día yo era de los primeros en romper la formación para dirigirme a la carrera al puesto de venta de periódicos y ocupar un lugar que me permitiera comprar el solicitado diario que llegaba a Chincha a las 12.30 p.m. en un vehículo de transportes de pasajeros. Toda mi familia, como es de imaginarse, estaba interesado en conocer los pormenores del juicio y especialmente la argumentación del defensor en base a la vida, costumbres y tradiciones de los japoneses; siendo yo el encargado de leer la información en voz alta inmediatamente después del almuerzo.

Años más tarde, cuando ya era estudiante de Derecho, seguí de cerca la defensa que hizo el doctor Víctor Modesto Villavicencio del proceso Juan Alfonso Terrazo, persona acusada de haber dado muerte a un diplomático peruano en la Pampa de Amancay, lugar cercano a la ciudad de Lima. Fue en l964 cuando conocí personalmente al doctor Víctor Modesto Villavicencio con motivo de compartir la defensa de un industrial chinchano y su familia, quienes fueron procesados en Lima por la supuesta comisión de los delitos de Estafa y contra la Fe Pública. El hijo del industrial chinchano y su familia, quienes fueron procesados en Lima por la supuesta comisión de los delitos de estafa y contra la fe pública. El hijo del industrial, mi compañero en el colegio, me escogió como su Abogado, quedando a cargo del doctor Víctor Modesto Villavicencio el patrocinio del padre y de su única hermana. La ocasión fue propicia para recibir sus generosos consejos, terminando el caso con sentencia absolutoria para todos los acusados.

Recuerdo también que al enterarse de mi condición de Catedrático sanmarquino en el área de Derecho Penal, el doctor Víctor Modesto Villavicencio me mostró su interés por ocupar una cátedra en cualquier de las ramas de las Ciencias Penales. Al hacer las gestiones del caso, orientadas a conocer las opiniones de los integrantes del Consejo de Facultad, recibí como respuesta general que pasada la edad de 60 años era ya bastante tarde para acceder a la docencia universitaria. El insigne penalista jaujino tenía experiencia en la enseñanza, a nivel que no era considerado de rango universitario: Había sido profesor del curso de Sociología Criminal Peruana en la Escuela Nacional de Policía, de Economía Política en el Instituto Pedagógico Superior de Lima, así como profesor y Director de la Escuela Penitenciaria de Vigilantes. El doctor Víctor Modesto Villavicencio fue un informante notable y el de mayor cultura que cualquier otro Abogado penalista de su época, según la apreciación autorizada del Maestro DOMINGO GARCIA RADA (2). Recuerdo que en el año 1953 cuando era estudiante del primer año de la Facultad de Derecho, tuve ocasión de escucharle una magistral conferencia pronunciada por invitación, según me parece, de un grupo peruano de Estudios Criminológicos conformado por profesores. El título de la conferencia fue: “EL HOMICIDA PASIONAL Y EL HOMICIDA EMOCIONAL”. Al comenzar el desarrollo del tema advirtió que había sido preparada en base a su experiencia ganada como penalista en los estrados judiciales, por lo que estaría exenta de las citas de autores extranjeros que había tratado la materia y a cuyas investigaciones no habría tenido inconveniente referirse en sus propios idiomas.

Asimismo, viene a mi memoria que en el año 1966, cuando desempeñe por dos o tres meses el cargo de Juez Instructor Suplente de Lima, tuve la oportunidad de atender sus gestiones como Abogado defensor de personas humildes que vivían en las zonas de Ñaña y Morón. El doctor Víctor Modesto Villavicencio, no obstante su ya quebrantado estado de salud, abandonaba temporalmente su retiro en el distrito de Chaclacayo para atender a los ruegos de los menos favorecidos por la fortuna. Cuando en el mes de marzo de 1965 me fui a vivir con mi familia a Chaclacayo, no fueron pocas las tardes en las que, al retornar de mi trabajo en Lima, le veía pasearse erguido y solitario por las asoladas avenidas de nuestro querido lugar de residencia.

El 27 de abril 1968 falleció el doctor Víctor Modesto Villavicencio de un infarto al corazón. Recuerdo que a los pocos meses de su muerte se abrió un local en el Jirón Camaná. Cerca de la Plaza Francia, en donde se puso a la venta su bien nutrida biblioteca. Fue mi oportunidad para adquirir libros de Derecho Penal, Derecho Procesal, Criminología y Sociología Criminal, además de los 10 primeros tomos de la “NUEVA ENCICLOPEDIA JURÍDICA” (Seix, Editor).

Al culminar esta breve nota sobre mis recuerdos personales del doctor Víctor Modesto Villavicencio, deseo que mis palabras se interpreten como un sincero homenaje en el Centenario del nacimiento de tan ilustre penalista.
“EUNOMIA” Revista Jurídico Social es una publicación elaborada por la Comisión de Desarrollo Editorial designado por la Dirección de Comunicaciones e Informática Jurídica del Instituto de Investigación Jurídico Social “PAOLO BORSELLINO”.

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